9 feb. 2013

 
Una reseña se realiza siempre tras haber leído la obra; en este caso, me tomo la libertad de confeccionarla a media lectura y sin riesgo a equivocarme.
Esta obra es lenta. José nos obliga a palpar, masticar, tragar y digerir la idea y el sentimiento que se esconde en cada frase, en cada verso y me atrevería a decir, en cada punto.
Por eso lo hago ahora, porque no quiero esperar a terminar y privaros de las sensaciones de esta historia de amor.
Aquí os dejo unos ejemplos, para que hagáis boca:
 
* "Casi descubrimos las perlas del líquen."
* "Entonces mendigué un poco de paz."
* "Las noches incuestionables y asombrosas en que nos masticábamos los  nudillos con tenedores alados."
 
Leedla, no os arrepentiréis.

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